El ser
humano es un ser de costumbres, un ser acostumbrado a seguir los senderos que
le marcan los demás, ausentes de toda iniciativa, abandonamos la racionalidad
que nos caracteriza pero tampoco buscamos comprender la irracionalidad de todo
lo que nos rodea, y es que el conformismo nos supera, preferimos andar tras los
demás a tener que labrar nuestro propio camino, preferimos conservar lo seguro
a arriesgar y prosperar, y eso solo conlleva a la alienación del ser humano
como tal, inconscientemente vamos en contra de nuestra razón de ser.
Tememos
el futuro mientras rememoramos un pasado inerte amargando un presente efímero.
Tememos lo que pueda venir, sin comprender que aquello que pueda suceder únicamente
está en nuestras manos, que depende de nosotros solamente, de nuestras
decisiones, de nuestros deseos, de aquello que sin querer deseamos, de aquello
que queriendo no alcanzamos. El pasado acecha, amenaza y oprime, pero solo
invade a aquellos que lo recuerdan, a aquellos que lo rescatan trayendo al
presente sus miedos, llenándose de malas experiencias pasadas, limitándose una
vida de por si finita, privándose de vivir lo que un día soñaron. Y es que únicamente
tenemos el presente, este momento tan efímero como increíble para vivir, para
amar y odiar, para reír y llorar, para besar sin miedo, para querer sin
barreras, para alcanzar lo inalcanzable, para superar los límites que ayer
existían pero que la fuerza del presente derrumbó. Y es que, ¿si nos privamos
del presente, qué nos queda?
La vida
es un camino a andar, nuestro camino, en el que conforme vamos avanzado vamos
cargando con un equipaje, pero llegado un punto, el equipaje se hace demasiado
pesado, impidiéndonos avanzar, prosperar. Es en ese momento, cuando debemos
tomar la difícil decisión de deshacernos de lo banal, de aquello que nos frena
sin remedio, de aquello que nos impide alcanzar lo que un día soñamos, de
aquello que nos impide alcanzar la felicidad. El problema de todo esto es, que
aunque parece simple, pocas personas son capaces de deshacerse de parte del
equipaje para avanzar, muchas personas prefieren seguir viviendo es un pasado
inerte y dañino antes que luchar su felicidad.
Todo
cuanto deseemos esta en nuestro interior, solo hay que desearlo con la fuerza
suficiente y luchar por ello, solo así se alcanzará lo anhelado, solo así se
alcanzará el éxito, solo así se alcanzará la felicidad.


