sábado, 19 de mayo de 2012

Coeur dans la main....


Una mirada improvisada, una sonrisa inocente, una leve caricia de pelo casual, un cruce de miradas inconsciente, sonrisas correspondidas en secreto, amándose sin más. Así de simple puede ser el amor, surgir de la nada, de lo más común y desatar la locura, iniciar un bucle de sensaciones, una locura desenfrenada, pasión desmedida por los cuatro costados, imaginación desbordado hacia un infinito jamás vislumbrado.
Un sin sentido adorable y odiable a la vez, así podría definirse el amor, nos lleva a experimentar lo más maravilloso de la vida pero también saca hasta lo más vil de cada ser, porque el amor no es otra cosa que odiarse entre caricia y caricia, matarse entre beso y beso, dispararse mientras hacemos el amor, es una guerra continua de sentimientos, adorables sin duda.
Todos y cada uno de nosotros los anhelamos, otros lo han encontrado y lo disfrutan a cada segundo, disfrutan amándose en silencio a cada segundo, demostrándose todo y nada a la vez con cómplices miradas cruzadas, desnudándose con la mirada por las esquinas, fundiéndose entre sabanas; mientras unos se aman otros vagan sin rumbo por el sendero de la vida, en busca de esa batalla sin fin, en busca de la cruzada particular hacia el placer y la pasión, hacia el amor descontrolado y desenfrenado, hacia la más absurda de las tonterías y la más incoherente de las sensaciones.


Iluminar todo un universo es fácil, todo aquello que parece complicado se simplifica sobremanera con la ayuda de la imaginación, todos aquellos límites que ayer parecían inalcanzables, hoy ya no son más que escombro sobre el suelo. Aún queda un mañana por vivir, una sensación nueva por experimentar, algo nuevo con lo que ilusionar un corazón inerte, alguien que arrase con nuestro mundo.
Porque con una sonrisa todo es más fácil, sonríeme para iluminar el mundo, para iluminarme a mí y a todo el que te rodea, esa naturalidad que te envuelve, que embruja con solo tenerte cerca, ese leve movimiento de pelo, tan habitual, tan embriagador, como tu aroma aspirado enervando cada uno de mis sentidos, así de loco es el amor, así de loca es la vida.
Porque puesto a entender, mejor no entender nada, dejarlo todo fluir, que todo sigue el camino de la improvisación, nada de premeditación, que todo suceda sin mirar a un ayer, sin pensar en un mañana que quién sabe si existirá, mejor enamorarse de una persona diferente cada segundo, sentirla cerca y lejos a la vez, porque conformarse con nada pudiéndolo tener todo.
Porque si la vida es un sinfín de incoherencias, de incongruencias entrelazadas entre sí, para que andar desenredando pudiendo disfrutar por el camino, que si eso solo se enredó, algún día se desenlazará, solo bastará con darle a cada detalle la importancia que merezca, así entre facilidades y felicidades alcanzar la anhelada felicidad.

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